Tendencias reaccionarias en las organizaciones comunistas

Tendencias reaccionarias en las organizaciones comunistas: problemas y soluciones.

En la Rusia Zarista en finales del siglo XIX existía una amplia cantidad de energía obrera. La clase proletaria se constituía con fuerza desarrollando su identidad política.

“La socialdemocracia representa a la clase obrera no sólo en su relación con un grupo determinado de patronos, sino en sus relaciones con todas las clases de la sociedad contemporánea, con el Estado como fuerza política organizada(…)Debemos emprender activamente la labor de educación política de la clase obrera, de desarrollo de su conciencia política.” (Lenin, 2004, p. 154)

Dicho de otra manera, la estrategia es captar la energía de la lucha económica para dirigirla a la lucha política. Utilizando el periódico para unificar a las luchas dispersas. En “¿Por dónde empezar” Lenin dice lo siguiente:

“Hemos dado el primer paso, hemos despertado en la clase obrera la pasión por denunciar las arbitrariedades en las fábricas, las arbitrariedades de orden “económico”. Ahora debemos dar el paso siguiente: despertar en todas las capas populares medianamente conscientes, la pasión por denunciar las arbitrariedades de orden político.”

Ahora en el contexto Mexicano la cantidad de energía de lucha proletaria es comparativamente baja. Sabemos que las tasas de sindicalización en el país rondan alrededor del 12%. Sumado a esto, sabemos que una porción mayoritaria de los sindicatos son charros, aliados a les patrones y no a les trabajadores, entonces: ¿Qué hacer?

Mi propuesta es simple, utilicemos la energía de la lucha política para reavivar la lucha económica. Volvamos esta fogata un incendio monstruoso de nuevo. Captemos la energía que hay en la lucha política, en las contradicciones de las masas y dirijámosla al orden económico.

Enfoquémonos en “las capas populares medianamente conscientes”. Para esto me gustaría citar el trabajo de “Porque a los comunistas les debería importar la recuperación territorial( y lo LGBT+, liberación, acabar con el supremacismo blanco, los derechos de les discapacidates, etc. etc.)” de Luna Oi una comunista vietnamita conocida por sus traducción del currículum universitario “Principios básico de Marxismo-Leninismo” y creadora de contenido educativo sobre teoría comunista, aquí ella le hace una pasada breve a la clase obrera con el lente del materialismo dialéctico:

“..porque nada en nuestra realidad existe como un monolito en una unidad monística. El materialismo dialéctico sostiene que toda cosa, fenómeno e idea en nuestro universo existe como un conjunto de relaciones internas y externas. La clase trabajadora, por lo tanto, existe como un ensamblaje de relaciones internas y externas. Estamos definidos por nuestra relación externa con la clase capitalista, sí, pero también estamos definidos por las relaciones internas entre los seres humanos reales que componen la clase trabajadora, incluidas todas las contradicciones de sesgo, prejuicio, tensión social, falsa conciencia, etc.”

Entonces, partimos de que la clase obrera existe como una colección de múltiples componentes y relaciones. Debemos empujar a resolver las contradicciones dentro la clase proletaria porque solo así es que esta puede ser unificada en el puño que dará el golpe final al capitalismo. No hacerlo disminuiría las probabilidades de éxito de una revolución socialista y como mínimo, atrasaría su desarrollo.

Los movimientos asociados con lo que podríamos llamar “política progre” (lucha anti-patriarcal, anti-racista, anti-colonial, etc. etc.) tiene una esencia fundamentalmente progresiva en el sentido histórico. Para ilustrar este punto daré dos ejemplos.

  1. La lucha contra el patriarcado ha cambiado la forma de existencia del sujeto mujer de una serie de relaciones sociales reaccionarias: La mujer como propiedad del patriarca y su confinamiento al la esfera domestica es propio de los estados arcaicos más antiguos. Los avances en la lucha contra el patriarcado este modo de existencia a uno más moderno. Una proletaria explotada, como obrera, como mujer, y como mujer obrera.
  2. De la misma manera, en la lucha contra el supremacismo blanco ha desarrollado la condición de explotación de la más arcaica y brutal (la esclavitud simple) a volverle un proletario explotado, que además recibe el bruto de la violencia racial por parte del estado.

Entonces, las luchas por la liberación de las gentes representan un movimiento desarrollista, un movimiento hacia adelante que debe ser incorporado dentro del comunismo. Por la simple y sencilla razón que la tendencia desarrollista, el movimiento hacia adelante más importante es la superación del capitalismo a través de la revolución socialista.

Por la obviedad que estas luchas que en su nucleo avanzaron la liberación de las gentes se encuentran en una contradicción ampliamente visible. Porque la única manera de que la mujer, y las personas racionalizadas, las sexo-disidencias, los pueblos originarios, las neurodivergencias sean libres es fuera del capitalismo. El adoptar estas luchas dentro de la lucha de clase resuelve contradicciones tanto en las masas como en los partidos comunistas.

Resuelven las tendencias reaccionarias que habitan dentro de los partidos comunistas, y sabemos que las tendencias reaccionarias, los movimientos hacia atrás tienen tendencias destructivas. Tendencias que pueden contribuir a la ruptura en el tejido organizativo. Resuelve las contradicciones de muchas luchas políticas que se encuentran en un callejón sin salida al enfrentarse al capitalismo.

Por último pero igualmente relevante. Así se hace la política en la actualidad, es ampliamente evidente que los partidos social-demócratas, los partidos burgueses que se presentan como la tendencia desarrollista y progresiva utilizan una versión sin dientes, borrada de toda perspectiva de clase, de estas luchas por la liberación para ganar legitimidad de una manera sumamente exitosa.

Venderse como el partido más feminista, más aliados de los pueblos originarios, de las poblaciones racializadas y sexo-disidentes es simplemente la realidad de la política en el siglo XXI. Estamos permitiendo que se utilicen versiones tergiversadas de luchas de liberación para perpetuar el capitalismo y el estado burgués que lo sostiene, en vez de usarlo nosotres para nuestro verdadera y principal objetivo, la completa liberación de todas las gentes del mundo y la disolución de la clase social.

No más, es nuestro debemos como Marxistas-Leninista, como organización en pie de lucha, como partido revolucionario solucionar estos errores con la más absoluta eficiencia.